BIENVENIDO AL CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO 17 DE MAYO DE APURIMAC.
Es un espacio democrático para el debate, discusión y dialogo nacional e internacional al servicio de la comunidad en general.

viernes, 12 de abril de 2019

POLÍTICA/ ESTRATEGIA

Kiriko


'El Odio, el Rencor' [en Las Bambas]


Lantarón: “Todo ha sido para Challhuahuacho, donde han cerrado la mina. Allí tienen un alcalde preso y otro prófugo”.
Con Baltasar Lantarón a la tercera fue la vencida. El educador candidateó sin éxito al gobierno regional de Apurímac en el 2006 y al Congreso el 2016. Esta vez ganó en segunda vuelta el gobierno regional con el movimiento Llankasun. Hoy, en medio de la tensión en el proyecto minero Las Bambas, va y vuelve a Lima. Conversó con CARETAS antes de entrevistarse con la ministra de Educación, Flor Pablo, sobre los acuerdos sobre la materia en la zona.   
–El acuerdo con la comunidad incluye tres compromisos de la minera: el acuerdo económico sobre la carretera del fundo Yavi Yavi y la revisión de puestos laborales y otros beneficios según los acuerdos originales con Xstrata en el 2009. ¿Eso incluye retomar la figura del mineroducto?
–No. El inciso K tiene 17 puntos y los más resaltantes son dos: el primero es la prioridad de la mano de obra en la región, es decir más del 50%.
–¿A cuánto llega?
–Ni al 20%
–¿Hay técnicos en la zona suficientes?
–Mina Pierina (Huaraz) tiene 100% de mano de obra no calificada de la zona, 80% de técnicos profesionales y eso no se da en Las Bambas. Los trabajadores son arequipeños, cusqueños. El otro punto es la adquisición de los bienes de la región. Papas, choclos, carnes. No se le compra casi nada.
–¿Qué más está en juego?
–El tema del Plan Cotabambas firmado en 2016.
–¿Con el Estado?
–Y también la empresa.
–¿Qué es lo que se ha incumplido?
–El incumplimiento más fuerte es la pavimentación de la vía. Yavi Yavi, que es una zona inhóspita en la puna. Pero la ruta empieza por el distrito de Mara y ahí todas las comunidades están haciendo bulla. Los otros (Fuerabamba) están por la plata, pero los más damnificados vienen de Mara.
–¿Qué píden?
–Justiprecio. Como les están pagando sobreprecio a los de Yavi Yavi, ¿qué va pasar en Mara? Lo mismo pues.
–¿Cuántas comunidades son las que vienen detrás?
–En el distrito de Mara tenemos seis. ¿Qué pasa? El Estado quiere invertir más de S/ 3 mil millones en la pavimentación. Pero en las vías departamentales de Apurímac solo tenemos cerca del 9% de asfaltado. Mejor que se haga una APP, que la mina cobre su peaje y recupera su inversión. ¿Para que el Estado va a invertir su plata si hay mucho que hacer en Apurímac?
–¿Y los servicios básicos?
–Todo ha sido para Challhuahuacho, donde han cerrado la mina. Allí tienen un alcalde preso y otro prófugo. Challhuahuacho recibe de las actividades, 20%, más que el gobierno regional que recibe 15%, con 5% adicional dividido en dos universidades. Pero no tiene ni una vereda ni pistas. ¿Qué han hecho con la plata?
–¿Qué pasó con el cambio de manos de Xstrata a MMG?
–Al inicio Las Bambas fue un modelo en el Perú, hasta el cura Marco Arana habló bien cuando estaba con Xstrata porque fue la única empresa minera que entraba en la población con un fondo social de US$120 millones del FOSBAM - Fondo Social de Bambas. Con el Estudio de Impacto Ambiental plantean el mineroducto de Las Bambas a Tintaya, Cusco, donde iba a ser la planta de procesamiento. Nadie se iba a dar cuenta del transporte del mineral.
–Pero el mineroducto no se hizo porque Xstrata solo se quedó con Tintaya.
–Son dos dueños. Con Ollanta Humala aprueban ya no un EIA sino un estudio técnico mediante el cual el Ministerio del Ambiente aprueba la planta de procesamiento en Challhuahuacho y ya no en Tintaya. Ya no mineroducto sino carretera. No hay licencia social existente. Los compromisos de la minera son para cuatro distritos y marginó a los demás.
–Es insostenible
–El odio, el rencor. Acusan a los de Fuerabamba de ser los únicos que se ganan con todo.  
“Leí propuesta de De Soto. Se debe convertir a los comuneros en socios”.
–¿Cuáles son las posturas en Fuerabamba?
–Hay un grupo de dirigentes que todavía piden como condición la liberación de los asesores Chávez Sotelo. Otro grupo ya entiende que el tema está en la Justicia y que hay separación de poderes. En la asamblea más de 2 mil 400 comuneros me querían obligar que firme un memorial pidiendo la renuncia del premier, del Ministro de Energía y Minas, del viceministro Raúl Molina, y la libertad de los asesores. “Yo no firmo esto”, dije. ¿Entonces? El gobernador es un traidor. Dicen que les tendió una trampa a los Chávez. Hace 40 años que no los veo, sé que eran vecinos cuando éramos niños, pero no los veo.
–¿Son mercenarios?
–Una cosa es ser abogado y cosa es inducir a esto.
–¿Y Paredes Terry?
–Son los “antauristas” que se están metiendo ahí también. Se ve que los asesoran porque los jóvenes y adultos se van a tomar Yavi Yavi y dejan a mujeres, niños y ancianos y bloquear la puerta de la mina.
–¿Reciben canon?
–No exactamente. Se discute un Decreto Supremo del gobierno de Fujimori, de depreciación anticipada. En cinco años las empresas pueden depreciar su inversión, mientras no deprecien el 100% no pagan el canon. Ahora están pagando las regalías contractuales que es el 3% de la venta total de los gastos administrativos. Estamos haciendo más o menos S/.80 millones. Pedimos que se pague el canon mediante un fondo generado por el gobierno. Segundo, Las Bambas se concesiona con US$ 1200 millones de dólares y Xstrata lo vendió en más de US$ 7 mil millones. El Congreso autorizó que la venta (2011) se haga en el extranjero y el país dejó de cobrar impuestos que favorecían a la región de Apurímac. ¡30% de la venta que eran unos US$ 2400 millones!
–¿Pero acaso eso se puede revertir?
–Por eso debemos de responsabilizar al Congreso. Por culpa de un lobby, por unos legisladores que han vendido la patria, nosotros nos vemos perjudicados. Frente a todo esto, hay que bajar la conflictividad. Una forma es que la propiedad del suelo también sea del subsuelo. Así los comuneros pueden ser accionistas.
–Es similar a lo que propone Hernando de Soto sobre los títulos valorizados afuera. Pero modificar la propiedad del subsuelo implica un cambio constitucional.
–Sí leí lo de De Soto. Este cambio se hace reforma constitucional o  referéndum.
–Muy bien asociar al comunero del asiento minero, ¿pero no se repite el problema de dejar por fuera a las demás comunidades?
–Las Bambas tienen que atender también la labor social de desarrollo socio económico, ambiental con esos afluentes, igual va a pagar renta. Pero la diferencia es que tú vas a ser socio de la empresa y ya no va paralizar Yavi Yavi. Al contrario, es mi empresa, y vamos para adelante. Eso marca la diferencia.
–¿Qué esperamos en los próximos días?
–No solamente que vayan el premier con los ministros. Sería importante que  también vayan el representante del Episcopado, la Defensoría. La única forma es el diálogo. Sin diálogo no hay solución. Con estar sentado en la mesa ya es bastante.
Recuperado de Revista Caretas Edic.N° 2585 jueves, 11 de Abril de 2019



lunes, 4 de marzo de 2019

CULTURA/ ARTE

Kiriko

Pablo Milanés: "El reggaeton no es música: es recitar cosas groseras"

Crédito: ÁNGEL NAVARRETE /Diario El Mundo

Por: Inako Diaz Guerra/ Madrid.

Pablo Milanés. Bayamo, Cuba, 1943. Cantautor. Hoy toca en el Inverfest 2019 de Madrid, patrocinado por Hyundai. En los 60 lideró, junto a Silvio Rodríguez, la Nueva trova cubana y 50 años después aún tiene energía para sacar cuatro discos en un año. Eso sí, la música y la política actuales le ponen malo.

¿Qué relación mantiene un artista con canciones con las que lleva conviviendo décadas? ¿Aún las quiere? ¿Le aburren? ¿Se convierten en rutina?

Las quiero, las quiero. A unas más y a otras menos, pero a todas. Antes de dar a conocer una canción, tú ya has hecho una selección. Has escrito y roto papeles una y otra vez, hasta que das con lo que querías. Esa selección previa ya significa que la canción te complace. Todas las canciones publicadas, en definitiva, son preferidas tuyas.

¿Suele coincidir con el gusto del público a la hora de valorar sus canciones?

Desgraciadamente, siempre hay una o dos canciones en cada disco que son las que gustan al público y otras 10 que quedan en el anonimato y a mí me encantan. Al final esas canciones las escribes para ti mismo.

Hay artistas que acaban odiando cantar sus grandes éxitos. ¿Es su caso?

No, no. Mis canciones más conocidas me gustan mucho. Es increíble, porque no sé los miles de veces que la habré tocado, pero aún disfruto al cantar Yolanda. Disfruto de verdad. Lo que pasa es que uno siente también dolor por aquellas que son desconocidas y sigo intentando cantarlas en mis recitales, aunque sea correr cierto riesgo. El público merece conocer cosas que no ha oído nunca y yo no quiero acomodarme, que es un posibilidad a estas alturas de carrera.
Vivimos un 'boom' de la música latina a nivel mundial, pero, obviamente, son estilos que nada tienen que ver con lo que ustedes popularizaron hace 40 años. 

¿Le interesa el fenómeno del reggaeton y derivados?

No. Si acaso, me interesa en el sentido de analizarlo y criticarlo. La música de hoy se ha comercializado tan absolutamente que ya no es música. Diría que el reggaeton es un recitativo de cosas, a menudo, groseras. Ya no tiene nada que ver con la música. Lo que están haciendo son monólogos. Cabe más dentro del teatro que dentro de la música... si es que el teatro los admite.

Para quien, principalmente, cantó al amor y a la revolución, ¿resulta frustrante cómo se tratan ahora estos temas en la música?

No se tratan, los evitan. La vida es la misma y la situación social y cultural del mundo es la misma. Sigue habiendo cosas para expresar que generen un sentimiento de amor y de lealtad al ser humano. Todo eso se está traicionando. Ahora hablan de cosas que nada tienen que ver con eso, que son superficiales y groseras. Evaden todas las razones de la existencia del ser humano. Me parece lamentable y me parece más lamentable aún que haya compañías internacionales que estén apoyando eso, que estén inventando a diario pseudoestrellas que se desinflan rápido, pero da igual porque inventan otra, otra y otra. Así el mercado no se agota, porque hay una cadena de artistas, emisoras, televisiones y compañías que no cesan de especular.
Cuatro de sus hijas se han dedicado a la música...
Más, más. Tengo otro mayor y otro pequeño que también. Ha sido espontáneo, porque ninguno tomo consciencia de quién yo era y lo que hacía hasta los 12 años.

¿Y ninguno ha elegido estos estilos que no le gustan?

¡Cómo que no! Un hijo mío hace rap. Antonio, de 18 años. Tiene una formación clásica, pero le dio por el rap. Y yo no me opongo a eso, siempre que sus textos sean admisibles. Está creando una serie de melodías alrededor del rap que, para mí, son algo innovador. En fin, yo hubiese querido otra cosa, pero ¿qué le voy a hacer? Son los tiempos y las influencias y contra eso no se puede hacer nada.
Usted fue durante muchísimo tiempo un gran defensor de la Revolución cubana y del castrismo, aunque tuvo sus más y sus menos en los últimos años.

 ¿En qué punto está su relación con Cuba?

Yo soy residente y ciudadano cubano. Vivo allí con mi familia, aunque como mi mujer es española venimos a menudo. Amo a mi país y, por favor, no caigamos en una conversación política porque no quiero hablar de eso.

 ¿Por qué alguien que siempre ha hablado abiertamente de política ya no quiere tratar el tema?

Me he cansado. Actualmente considero a los políticos lo contrario de lo que es un revolucionario. No me cuesta hablar de Pepe Mujica, de Nelson Mandela... Pero, fuera de ellos, no encuentro nadie al que se le pueda incluir en lo que debería ser un político y es un revolucionario.

¿Tampoco a Fidel Castro?

Él fue un hombre, nada más.

¿Y usted?

Yo soy un revolucionario. No soy otra cosa. Un hombre de izquierdas revolucionario y creo que ya me muero así. Los revolucionarios no cambian. Esa es la esencia. Y cuando un revolucionario se convierte en un político y hace concesiones, se traiciona a sí mismo. Ya no es revolucionario.

Dijo en una ocasión que desconfía de los dirigentes que superan los 75 años. 
Usted va a cumplir 76. ¿Nos podemos fiar de los músicos de esa edad?

Sí, claro. Al menos mientras tenga facultades, que es el problema. Yo considero que aún las tengo y cantaré hasta que, por lealtad a mí mismo, vea que ya no puedo más.

¿Se vuelve uno perezoso con los años? ¿Alguna vez piensa que para qué se va a poner a trabajar y componer, si cantando Yolanda ya lo tiene hecho?

¡Qué va, qué va! En 2018 hice cuatro discos: uno de salsa, otro de canciones tradicionales cubanas, otro con un pianista con el que trabajo hace años y otro en inglés. Imagina tú si me quedan fuerzas y voluntad para seguir trabajando. Todo eso aparte de los conciertos, que voy a cualquier pueblo del mundo donde me inviten. Aún me queda energía.

Extraído de Entrevista Final de El Diario El Mundo
CULTURA


Kiriko



Alicia Maguiña: "Nunca he cantado adefesios, siempre me he fijado en las letras"


Alicia Maguiña: "Nunca he cantado adefesios, siempre me he fijado en las letras"
Foto: Diario El Correo
Compositora, intérprete e investigadora ha publicado suautobiografía Mi vida entre cantos, donde cuenta su exitosacarrera en la música

Alicia Maguiña nunca tuvo miedo de decir lo que piensa, sin retoques, ni medias verdades. En un país de apariencias esto es peligroso, la polémica siempre será una compañera permanente. Hoy, a sus 80 años, más lúcida que nunca, sigue siendo valiente y frontal y no tiene reparos en aclarar lo que se comenta de ella y no le gusta. “Dicen que hace algunas semanas, en la presentación de mi libro Mi vida entre cantos, dije que los hijos de los compositores no tienen autoridad para hablar de música criolla y eso es falso. Lo que dije exactamente fue que a mí me parece que los hijos de los artistas criollos fallecidos no deben hablar de lo que no conocen. No he dicho que no canten, que no toquen, que no hablen de las anécdotas de sus padres o madres, pero los hijos de Alberto Haro, Eduardo Márquez Talledo, Lorenzo Humberto Sotomayor, por ejemplo, no se ponen a analizar sus letras o hablan del proceso de creación de sus valses, que es tan personal y único. Ni Carmencita Pinglo cuando vivía hacía eso, nadie. Eso es lo que dije y pienso”.

Aclarada la polémica, ¿por qué crees que en lugar de empezar a leer tu libro, muchos tratan de buscar el enfrentamiento?
Porque la gente es muy vacía, deberían haber leído el libro y enterarse de las cosas que digo no de mí, sino de la marinera limeña, del tondero, de la tunantada, cómo describo lo que he vivido y qué trato de transmitir.
Mucha gente pensaba que Mi vida entre cantos iba a ser la autobiografía de una vida intensa y más ligada a lo personal... 
Todos pensaban que solo iba a hablar de mi matrimonio con Carlos Hayre.
A propósito, en el libro aclaras que él no fue influyente en tu carrera musical... 
Muchos creen que él me hizo. Cuando empiezo a trabajar con Hayre, que si no me equivoco fue en el año 1966 o 1967, ya había escrito “Indio”, me lo había grabado Olga Guillot, Toña La Negra, Daniel Santos, también había escrito “Viva el Perú y Sereno”. Reconozco que haber trabajado con Hayre, a cualquier intérprete de la canción, sobre todo costeña, era un gran apoyo, pero él no me enseñó nada. Cuando lo conocí, yo sabía a cabalidad lo de la marinera limeña y, es más, lo conozco desde mi primera grabación en Sono Radio.
¿No te daba ni siquiera consejos? 
Yo escogía mi repertorio. A mí no me daba consejos. Cuando Óscar Avilés se reencuentra conmigo (había sido su alumna cuando tenía 14 años), me dice: “Estás cantando más agudo de tu tono de voz. Tú tenías un dulce registro, vamos a bajar los tonos para que sea más natural”. Lo acepté y salió lindo. A mí nunca me dijo Carlos Hayre que cantaba muy alto y que vocalice mejor. No. Él no se metía.
Hablando de Avilés, en un capítulo de tu libro sobre la marinera limeña, que es casi un tratado, hasta le enmiendas la plana... 
Pero con respeto y básicamente sobre cómo se compone una marinera limeña, porque él siempre fue un maestro.
Y admites también que Chabuca Granda no fue una influencia en tu carrera... 
Chabuca me llevaba 18 años, siempre la he admirado y la sigo admirando como a otros, pero ya dije suficiente sobre ella. Hay artistas actuales que he oído que dicen que ella hasta tenía aura; creo que están como santificándola. Como compositora, Chabuca no me trataba como lo hacía con las cantantes, que hay varias que dicen que las ha ayudado.
Y sabrosa esa anécdota que cuenta en Mi vida entre cantos sobre el origen de la marinera con resbalosa “Dale, toma”, que la escribió luego de un encuentro poco grato con Chabuca Granda, en la que una muy joven Alicia se siente “ninguneada”. “Si tanto crees que sabes (toma, toma, toma), contéstame esta jarana (dale, dale, dale), qué pasa que no respondes (toma, toma, toma)”.
¿Ya no sales a jaranas, Alicia?
Es que no hay como a las que iba. A la casa de La Valentina, Luciano Huambachano, aunque realmente de verdad nunca he sido bohemia.
¿Y sigues enseñando a bailar marinera limeña? 
Hasta ahora, pero voy a parar porque ya no tengo paciencia. Soy vehemente, a veces tengo que fingir, pero en el fondo me provoca darles un pellizcón porque no todos los que vienen tienen condiciones.
¿Has dejado de componer?
Sigo haciéndolo, tengo valses, marineras. Me falta ponerle una resbalosa que le debo entregar para que la grabe Carlitos Castillo.
¿Cómo vamos con el ego?
No me creo lo máximo, siempre he sido mi principal crítica, pero eso sí, toda la vida me he hecho respetar y le he tenido mucho respeto al público. Nunca he cantado adefesios, siempre me he fijado en las letras.
¿Eres nuestra última diva de la música popular? 
Para nada, siempre recuerdo lo que me decía mi mamá: “Alicia, tú eres diferente”.

Datos

- 2 hijos tiene la artista Alicia Maguiña. Uno vive en Vancouver.
- En 1956, compuso su vals “Inocente amor”, que se estrenó por Los Troveros Criollos.

Perfil




Compositora e intérprete. Nació en Lima el 28 de noviembre de 1938. Entre sus éxitos como autora se encuentran “Soledad Sola”, “Indio” y “Viva el Perú y Sereno”, entre otros.

Extraído de El Diario El Correo

viernes, 8 de febrero de 2019

DERECHOS SOCIALES

Kiriko

AFPs: Reformas Urgentes


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Las AFPs aumentaron sus ganancias en 2018 porque nos cobraron comisiones por 1,300 millones de soles, 77 millones más que el año anterior. Pero los afiliados perdimos 1.3% (en los fondos 2, en los fondos 3 fue peor) de nuestra cuenta, la rentabilidad es negativa aún sin considerar el costo de las comisiones.
Hay que anotar que la rentabilidad de las AFPs en casi 18 por ciento es altísima: nunca ni en el mejor de los años los afiliados hemos estado siquiera cerca de esa cifra. Cualquier negocio que saque 8 a 10 % de rentabilidad anual es considerado altamente rentable.
Haciendo una comparación, vemos que el sistema privado que nos dicen es siempre muy eficiente nos obliga a pagarles comisiones a cuatro AFPs en manos de grandes grupos financieros por 1,300 millones de soles anuales, cuando el estado gasta en 540 mil adultos mayores en extrema pobreza suma 860 millones de soles (y ni 20 millones se van en la administración de ese sistema). Pero para los neoliberales eso es justo, para mí es muy injusto. El sistema de AFPs requiere reformas urgentes, acá una idea de reformas parciales y de otras más globales.
1.     Cambios parciales
Propuesta 0: Aprobar el Régimen Especial de Jubilación Anticipada – REJA de manera permanente. Alguien que a los 55 años está desempleado debe poder retirar su dinero para invertirlo en un negocio que le de ingresos básicos. Una pena que Vizcarra haya observado la ley que amplía temporalmente el REJA.
Propuesta 1: En Uruguay y Chile se ha formado una AFP pública con comisiones bajas. En Uruguay desde el inicio del sistema, con gobiernos de derecha. ¿Por qué los afiliados no podemos escoger, si queremos, un administrador público, si se trata de nuestros fondos?
Propuesta 2: Soy afiliado pero desconozco en qué está invertido mi dinero, representando mi fondo nombraron al fujimorista José Chlimper en el directorio de Graña y Montero donde circulaban coimas a granel, y se ponen la mitad de mi dinero en el exterior en no sé qué fondos mutuos pagando no sé cuánto de comisiones. Debe haber transparencia y participación de los afiliados en las AFPs, tenemos derecho a saber lo que hacen con nuestra plata y a opinar al respecto.
Propuesta 3: Aun cuando existe el sistema público administrado por la ONP, todas las reglas de juego están sesgadas a favor de las AFPs: menores descuentos, pensión o fondo acumulado aun cuando no tengas 20 años de aportaciones, posibilidad de retirar el 95% de tu fondo a los 65 años para que tenga condiciones no peores que las AFPs. La cancha debe estar nivelada.
Propuesta 4: La mayoría de peruanos aún no tiene ni siquiera una pensión de sobrevivencia: se podría eliminar exoneraciones tributarias a bancos y aseguradoras y destinar ese dinero a un fondo para pensión universal.
Propuesta 5: Permitir que los bancos, así como administran CTS y tienen Fondos Mutuos, puedan administrar fondos de pensiones. Abrir la competencia es algo básico.
Propuesta 6: Limitar la cantidad de dinero de nuestros fondos que ponen en el exterior, que hoy suma 70 mil millones de soles que podrían invertirse en el Perú a rentabilidades mucho mayores: si la banca tiene rentabilidades casi del 20 por ciento y a las pymes les cobran 40 por ciento! Los fondos de pensiones de Estados Unidos, Alemania o Inglaterra no tienen la mitad del dinero en el exterior, de ninguna manera.
Propuesta 7: Establecer un Sistema de Vigilancia de las Comisiones, obligando a las AFPs a sustentar sus cobros y poniendo un tope a la rentabilidad que las AFPs obtienen esquilmando a los afiliados con comisiones abusivas.
2.     Reforma Global
Las medidas anteriores son parciales, pero mejor sería una reforma integral del sistema de pensiones y de seguridad social en lo referido a discapacidad permanente y accidentes y enfermedades de trabajo.
Un sistema adecuado sería un sistema universalista y de pilares superpuestos, donde todos los peruanos mayores de 65 años y con discapacidad severa reciban una pensión básica, complementada con un sistema público de pensiones “de reparto” y redistributivo somos fue inicialmente el Sistema Nacional de Pensiones, y con un mecanismo de ahorro adicional sumamente flexible en el sistema financiero. Una revisión de las experiencias de Chile, Uruguay, México, Bolivia sería fundamental para recoger los sistemas y reformas de países vecinos.
Recuperado de Pedro Francke

lunes, 3 de diciembre de 2018

POLÍTICA

Kiriko



“La forma mas eficaz para equilibrar el juego político es la movilización”


Adam Przeworski,* teórico de la democracia y especialista en comportamiento electoral


Foto: Paginan12

La entrevista comenzó a gestionarse hace cosa de un año. Su agenda impedía encontrar el cuándo, pero desde entonces sugirió intentarlo, cada tanto, hasta que pudiera concretarse. Y es que Adam Przeworski reparte sus días entre la docencia, la escritura y las conferencias y charlas que brinda. En diálogo con PáginaI12, reflexiona sobre la democracia, sus alcances y limitaciones, entre otras cuestiones. El académico polaco-estadounidense analiza la viabilidad de las instituciones democráticas como mecanismos eficientes de representación política, la convivencia entre el capitalismo y la democracia, los altos niveles de desigualdad, el impacto del dinero en la política, y los efectos sobre la calidad democrática.

–Usted ha estudiado en profundidad comportamientos electorales en sistemas democráticos. ¿Qué es exactamente lo que la gente hace cuando vota?

–Esta es una pregunta delicada, porque la respuesta depende de si nos referimos a “el pueblo”, en singular, o a “la gente”, en plural. En las democracias, el pueblo como colectividad decide quién lo gobernará y cómo, transmitiendo instrucciones al gobierno sobre lo que debe hacer. A su vez, todo lo que las personas, como individuos, pueden hacer es expresar sus preferencias entre las opciones que se les ofrece, con la esperanza de que muchos compartirán esas mismas preferencias. Sí hay que tener en cuenta que votar y elegir no son la misma cosa.

–¿Por qué el acto de votar no connota una elección?

–En los sistemas de partido único, las “elecciones” sirven sólo para intimidar a una resistencia potencial en lugar de seleccionar a los gobiernos. En muchos otros países se tolera la oposición, pero los gobernantes se aseguran que nadie tenga la posibilidad de removerlos. Sin embargo, aún cuando las elecciones no decidan quién va a gobernar, ello no significa que sean insignificantes. La celebración de elecciones no competitivas es un fraude, pero es un fraude si partimos del ideal de que la fuente última de poder reside en el pueblo. Admitir una norma y violarla en la práctica es una gestión poco convincente. Por lo tanto, aun cuando no son competitivas, las elecciones ponen nerviosos a todos los dirigentes, algo que todas las elecciones tienen en común.

–¿Cuál es su definición de democracia?

–Mi consideración de la democracia es “minimalista”: la democracia es un arreglo político en el que la gente selecciona gobiernos por medio de elecciones y tiene una posibilidad razonable de removerlos. Hay que notar, sin embargo, que esta definición asume las condiciones previas para la disputa de elecciones –los derechos y las libertades, simplemente porque sin ellas el gobierno en funciones no podría ser derrotado. Por lo tanto, esta definición no es tan minimalista como puede parecer a primera vista.

–¿Y cómo sería una democracia ideal?

–Para una coexistencia en paz, debemos ser gobernados, y serlo implica en algunas ocasiones que se nos prohíba hacer lo que queremos y en otras que se nos ordene hacer lo que no queremos. La democracia es un método para procesar conflictos entre personas con diferentes intereses, valores o normas. En todo momento y en toda sociedad existen conflictos acerca de algo. Pensemos en las divergencias y los choques que se suscitaron alrededor del tema del aborto en la Argentina. Y lo que esto significa: que siempre hay ganadores y perdedores. Incluso mucha de la gente que votó por el candidato ganador termina decepcionada por su desempeño. Aún cuando una democracia funcione muy bien habrá gente descontenta. Si valoramos este sistema, es porque permite luchar por nuestros intereses y nuestros ideales, porque repetidamente renueva nuestras esperanzas, no porque siempre obtengamos lo que queremos. Dicho esto, es obvio que algunas democracias funcionan mejor que otras, y que todos los sistemas democráticos se pueden mejorar en algunos aspectos.

–¿Qué tiene en cuenta a la hora de evaluar la calidad democrática?

–La medida en que la igualdad política se ve socavada por la desigualdad económica, específicamente, la influencia del dinero en política.

–¿Cuáles son los principales problemas con los que se enfrentan las democracias hoy?

–Sin ninguna duda, la pobreza y la desigualdad, la xenofobia y el racismo. Lo primero que se debe tener en cuenta es que las instituciones políticas funcionan en sociedades particulares, diversamente divididas por riqueza, religión, origen étnico, y otras cuestiones, y que hay límites a lo que un sistema político puede lograr. Ni siquiera los gobiernos democráticos mejor intencionados pueden hacer todo lo que la gente quiere. Por otra parte, con frecuencia sucede también que los gobiernos no saben qué hacer: creo que esto corre para la situación económica actual de la Argentina. Los límites más importantes a la democracia se originan en el capitalismo, un sistema en que las decisiones relativas a la asignación de recursos productivos –inversión y empleo– son guiadas por la competencia del mercado. El capitalismo impone límites a las decisiones que pueden ser alcanzadas por el proceso democrático, límites que atan a todos los gobiernos sin considerar su convicción ideológica.

–¿A qué se refiere con que “el gobierno (argentino) no sabe qué hacer”?

–No es sólo el gobierno que no sabe qué hacer frente a la crisis. Ni sus varios consejeros ni la oposición tienen idea. Los economistas dicen “por un lado” y “por otro lado”, y el gobierno vacila entre los lados sin que sus mediadas tengan el efecto deseado.

–Recién dijo que los límites más importantes a la democracia se originan en el capitalismo ¿Qué alternativas hay al capitalismo?

–Creo que no hay alternativas al capitalismo, por lo que la democracia está condenada a funcionar dentro de estos límites. Esto no significa que todos los gobiernos democráticos sean lo mismo: hay espacios dentro de estos límites que dependen de las condiciones específicas de cada sociedad y de su configuración política.

–Pero en líneas generales, ¿a qué se reduce la noción de democracia frente a las políticas económicas que rigen el mundo, el avance de los partidos extremistas en Europa y la enorme desigualdad?

–Son tiempos difíciles para las democracias prácticamente de todo el mundo, por todas estas razones. El mayor peligro es que algunas fuerzas políticas reclamen con éxito que la única manera de solucionar las crisis económicas, las divisiones fuertemente arraigadas en la sociedad, o las rupturas del orden público, sea abandonando la libertad política, unirse bajo un líder fuerte, reprimir la pluralidad de opiniones, en resumen, recurrir a la autocracia, el autoritarismo, la dictadura, o como cada uno lo quiera llamar. La lección que aprendemos de las experiencias recientes de Venezuela, Turquía, Hungría, y mi Polonia natal, es que las instituciones democráticas no contienen salvoconductos que las protejan de ser derribadas por gobiernos debidamente elegidos y acatando las normas constitucionales. Cuando Hitler llegó al poder, la posibilidad de un camino legal hacia la dictadura fue vista como un defecto de la Constitución de Weimar. Sin embargo, esta posibilidad puede ser general. Lo fundamental es que el desgaste de la democracia no conlleve una violación de constitucionalidad. A su vez, cuando el gobierno toma medidas que no son flagrantemente inconstitucionales o antidemocráticos, los ciudadanos que se benefician de sus políticas son lentos para reaccionar incluso cuando valoran la democracia.

–¿Por qué agrupa a Venezuela, Turquía, Hungría y Polonia?

–Porque son los cuatro países donde los gobiernos intentan remover todos los obstáculos institucionales que puedan impedir que hagan lo que quieran y pongan en jaque su perpetuidad en el poder.

–¿Cuáles son las diferencias principales entre las democracias europeas y latinoamericanas actuales?

–Suelo convertirme en blanco de críticas por decir esto, pero creo que las diferencias no son entre continentes. Chile no es Honduras, Noruega no es Rumania. La principal línea divisoria es la corrupción. El grado de corrupción en la Argentina y en Brasil no tiene paralelos en Europa.

–¿Se refiere a beneficiar a ciertos sectores o al financiamiento electoral de la política?

–La utilización del dinero para financiar la política es el azote de la democracia prácticamente en todos lados. Pero no creo mucho en la eficacia de la regulación legal. Se pueden escribir todo tipo de reglas, pero tienen poco efecto. No son eficaces porque los que supuestamente tienen que hacerlas cumplir están sujetos a la misma influencia de dinero como aquellos a los que regulan. La forma más eficaz para equilibrar el juego político es la movilización de las personas con pocos recursos económicos, los sindicatos y las organizaciones de la sociedad civil, como ocurrió en los países escandinavos hasta hace poco.

–¿Qué fue lo que ocurrió allí?

–La presencia de sindicatos fuertes que apoyaban a los partidos de izquierda hacía que los recursos financieros y organizacionales que entraban en los juegos de influencia estuvieran bien balanceados. Sin embargo, en la actualidad los sindicatos son más débiles y sus relaciones con los partidos social-demócratas mucho más distantes.

–Sostiene que “la igualdad política no es posible en sociedades económica y socialmente desiguales”. ¿Por qué?

–La respuesta fue dada por Marx en 1844, en “Sobre la cuestión judía”. Cuando la gente que es desigual en términos de riqueza, ingresos, educación, entra en el campo político, pierde todos estos atributos. Como “ciudadanos” somos todos anónimos, indistinguibles: “una persona, un voto”. Pero una igualdad política formal no es suficiente para generar una igualdad de influencia política real. Incluso cuando tienen igualdad de derechos, algunas personas carecen de las condiciones materiales necesarias para participar en política. Los derechos para actuar no son más que un vacío si se carece de las condiciones habilitantes, por lo que la desigualdad de estas condiciones es suficiente para generar desigualdad de influencia política. Por otra parte, la competencia entre los grupos de interés para influir políticamente inclina las políticas de los gobiernos a favor de aquellos que son ricos o que están mejor organizados.

–Aun si existieran los derechos para actuar y las condiciones habilitantes a las que se refirió, y considerando que partimos de la premisa de que se trata de democracias capitalistas, ¿no se trata en realidad de democracia electoral sin más?

–La relación entre democracia y capitalismo está sujeta a opiniones contrapuestas. Uno afirma una afinidad natural de “libertad económica” y “libertad política”. Libertad económica significa que la gente puede decidir qué hacer con su propiedad y su capacidad o fuerza laboral. Libertad política significa que puede dar a conocer sus opiniones y participar en las elecciones que determinarán quién y cómo gobernará. Pero equiparar los conceptos de “libertad” en los dos terrenos es sólo un juego de palabras. Si revisamos la historia nos sorprenderíamos por la coexistencia del capitalismo y la democracia. Desde el siglo XVII casi todo el mundo, a la derecha y la izquierda, creía que la desigualdad económica no podía coexistir con la igualdad política. Estas predicciones extremas resultaron ser falsas.

–Pero al mismo tiempo considera que la igualdad política no es posible en sociedades económica y socialmente desiguales...

–En algunos países la democracia y el capitalismo coexistieron sin interrupciones durante al menos un siglo y en muchos otros países por períodos más cortos, pero sin embargo extensos, la mayoría de los cuales siguen hasta hoy. Los partidos obreros que tenían la esperanza de abolir la propiedad privada de los recursos de producción se dieron cuenta de que esta meta es irrealizable, y aprendieron a valorar la democracia y a administrar las economías capitalistas cada vez que ganaron las elecciones. Los sindicatos, también originalmente vistos como una amenaza mortal para el capitalismo, aprendieron a moderar sus demandas. Como resultado, los partidos obreros y los sindicatos aceptaron el capitalismo, mientras que los partidos políticos burgueses y las empresas aceptaron cierta redistribución del ingreso. Los gobiernos aprendieron a organizar este compromiso: regular las condiciones de trabajo, desarrollar programas de seguro social e igualar oportunidades, y en paralelo, promover la inversión y contrarrestar los ciclos económicos. Sin embargo, este compromiso hoy está roto.

–¿En qué sentido lo está?

–Los sindicatos perdieron mucho de su capacidad para organizar y disciplinar a los trabajadores y con ello su poder de monopolio. Los partidos socialistas perdieron sus linajes de clase y con ello su peculiaridad ideológica y política. El efecto más visible de estos cambios es el exorbitante aumento de la desigualdad en el nivel de los ingresos. Justamente, un punto central en el neo-liberalismo de Thatcher y Reagan era debilitar los sindicatos y abrir fronteras al flujo de capitales. Los efectos sobre la distribución del ingreso por beneficios y salarios son dramáticos. En los Estados Unidos hasta el final de los 70 y en Europa hasta el final de los 90 los salarios crecían a tasas casi idénticas a las del crecimiento de la productividad. Y de repente los salarios dejaron de crecer aunque la productividad crece. Otra cuestión que evidencia lo mismo es el hecho de que la participación de la remuneración al trabajo en la distribución del valor agregado disminuyó bruscamente. Creo que estos efectos fueron intencionados, que el neoliberalismo fue un autogolpe de la burguesía.

–Usted comentó que, por cuestiones que tienen que ver con su historia personal, sigue de cerca lo que ocurre en la Argentina y Brasil, entre otros países de la región ¿Cuál es su análisis político y económico de lo que sucede por estos lados?

–Siempre dudo acerca de opinar a fondo de países en los que no vivo. Desde el exterior, es evidente que la Argentina y Brasil enfrentan crisis urgentes, pero esto es una banalidad. La corrupción generalizada es su característica compartida, pero tengo la impresión de que la estructura de las crisis económicas no es la misma. La estructura económica de Brasil está mucho más diversificada que la de la Argentina. Brasil está experimentando un estancamiento a largo plazo, mientras que la Argentina experimenta fuertes altibajos.

–¿Hasta qué punto la intromisión de organismos internacionales en la política interna de un país –el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el caso de la Argentina– no socava la democracia?

–Estudié el tema en detalle, y creo que los programas del FMI lastiman el crecimiento a largo plazo, principalmente al obligar a los gobiernos a reducir la inversión en infraestructura. Pero no creo que socaven directamente la democracia: después de todo, son gobiernos elegidos democráticamente los que acuden al FMI, a veces sólo para conseguir un pretexto de lo que quieren hacer de todos modos.

Profesor de la Universidad de Nueva York, Adam Przeworski (Varsovia, 1940) es uno de los politólogos más influyentes de todos los tiempos. Sus teorías sobre los alcances de la democracia, las limitaciones y los obstáculos a los que se enfrenta y su aporte sobre la naturaleza del voto popular en estos sistemas lo convirtieron en un referente. En diálogo con Página12 repasa sus aportes.

Extraído de Diálogos de Pagina12